SECJA

SECJA
Mi club de toda la vida

SECJA en la red de redes

Blog SECJA ooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo Facebook SECJA
Este blog esta dedicado a esos exploradores incansables que hacen de su deporte preferido una religión.

En su mayoría son escritos en primera persona contando su experiencia y sensaciones en la exploración de esta torca y principalmente las cavidades relacionadas con el Sistema Alto del Tejuelo.

Espero que disfrutéis de estas lecturas.

miércoles, 30 de enero de 2013

Los inicios, Sima del Fraile.

Mi hermano, haciendo limpieza, ha encontrado unos textos  dignos de ser sacados a la luz por el valor histórico que representa en el SECJA.
Este escrito que os transcribo íntegramente describe nuestro primer descenso a una sima con un pozo de entrada de 45 m.

Solo he conseguido esta foto que es el escaneo de una diapositiva. En aquellos tiempos "digital" no se contemplaba en el diccionario del fotógrafo."






jueves, 24 de enero de 2013

En los abismos donde moran los Dioses de las profundidades


Ya queda menos para regresar a las cuevas de Cantabria.

En esta ocasión tengo un poco de miedo, o quizá respeto, porque he descubierto esta leyenda depositada en lo más profundo de mi masa encefálica, que perturba mi  sueño y me transporta a lugares que aun no consigo vislumbrar.



"En los abismos de Calseca moran los dioses de las profundidades.




Antaño habitaron cuevas menores pero los espeleólogos en sus constantes descensos, los expulsaron a los lugares más recónditos del planeta y, según cuenta la leyenda, se llevaron consigo toda señal salvo una: el llamado "Ojo oscuro". 





No somos demasiado conscientes de su paradero pero al parecer, todos los datos apuntan a que en la actualidad, se encuentran en el desconocido Soulzah, valle en el que no existen sendas humanas. Y como quieren mantenerse en el olvido, con el tiempo se convirtieron en Dioses cada vez más severos y crueles dificultando el acceso a las entradas de la tierra o llegando incluso a perturbar la retirada.








No cabe duda, pues es de antaño conocido, que el ser humano siempre ha ido más allá en su afán de conocimiento, sin embargo, hay ocasiones en las que la ignorancia juega un papel transcendental al permitir que los hombres desconozcan la existencia de ese misterioso valle y evitar de esta forma arrebatar los secretos de dichos Dioses.





A veces, cuando los dioses sienten nostalgia, visitan los abismos en los que antes moraron, y lloran en silencio. Los espeleólogos han sentido sus lágrimas en las simas aunque han creído que era lluvia, y han oído sus suspiros en los quejumbrosos vientos de las oquedades silbantes del valle. Suelen viajar en naves de brumas, y los espeleólogos más experimentados conocen leyendas que les mantienen apartados de ciertas cuevas cuando las nieblas surcan los lapiaces, porque ya no son indulgentes como antaño.




En Ajanedo, pequeña aldea situada sobre el Río Miera, vivió antiguamente un anciano deseoso de contemplar los dioses de las profundidades. Era hombre que conocía a fondo los siete libros crípticos de los abismos y estaba familiarizado con los manuscritos del descenso a las simas. Se llamaba Cipriano "El Intrépido", y los aldeanos contaban que bajó a una sima una noche que hubo un extraño eclipse.




Cipriano sabía tanto de los Dioses, que podía explicar sus idas y venidas, y adivinó tantos secretos que se creyó un semidios. Y, en ese deseo de ir más allá, amparándose en el amplio conocimiento de los mismos, sintió la necesidad de comunicarse con ellos por lo que decidió descender a la Torca de Soulzah una noche que sabía que los Dioses se encontrarían presentes.





Los preparativos fueron largos y meticulosos. Su mirada clavada en la nada, fija en la oscuridad. Sus pensamientos ambiciosos, secretos, extraños. Cuando algún ser humano trataba de entablar conversación con él los despreciaba e ignoraba. Se diría que maquinaba algo.




Paralelamente, en el ambiente se palpaba un mal presagio. . Las brumas frías y heladoras surcaban los valles. Las tormentas eran constantes. El vello se  erizaba, el aliento se perdía entre las nieblas. Se diría que los Dioses estaban inquietos.


Cipriano conocía todas las sendas y caminos que serpenteaban las montañas y a donde conducían. Desde la distancia los paisanos veían como se movía en la penumbra alumbrado por la luz del carburo que destacaba entre las sombras que lo envolvían. Asentían con la cabeza y se hacían cruces. El miedo los aterrorizaba.


En el camino de ascenso en busca del valle, Cipriano se hizo con una vara de avellano, símbolo del Dios de la esperanza, para ayudarse en su pesado caminar. Estuvo todo el día marchando hasta que alcanzo la cima de un pequeño montículo donde dos grandes piedras hacían guardia.





La tormenta arreció y los chubascos eran cada vez más intensos.




Este era el principio del valle y el final de todo contacto con lo conocido. Ya no se podía ver su luz desde ningún lugar. Y Desapareció en la espesa vegetación que le envolvía.

A partir de estos instantes Cipriano dejó de ser quién era para convertirse en una leyenda. Leyenda que contarían durante lustros los más viejos del lugar advirtiendo de lo peligroso que era adentrarse en aquellos recónditos parajes para querer enfrentarse a los Dioses que moran las profundidades.



La leyenda decía que tras varios años de la desaparición de Cipriano se encontró a un viejo que salió de una de las cuevas cercanas a la base de los acantilados de Ajanedo. El anciano vestía con un mono andrajoso lleno de jirones. Su mirada perdida en la nada, barba descuidada, pelo sucio y falta de dientes le daban un aspecto de un ser desequilibrado al que la vida le había tratado con dureza. Se sentó y con voz ronca  comenzó a balbucear y decir cosas extrañas e ininteligibles. De su boca salía una cascada de frases incoherentes que nadie entendía. El párroco del pueblo lo calmó sujetándolo del brazo y lo llevó a su parroquia seguido de una muchedumbre inquieta con ganas de saber quien era aquel personaje."


Nosotros realizamos esta ofrenda a los Dioses para mantenerlos contentos.




Y esto es todo por el momento.

Espero que en esta salida no me encuentre nada raro que me perturbe todavía más de lo que estoy ;-) 

martes, 15 de enero de 2013

Cuando te pica el gusanillo de la exploración.


Nunca he visto ese gusanillo pero me lo imagino adentrándose en nuestro interior por cualquiera de las aberturas de nuestro cuerpo.


Analicemos el significado de "picar el gusanillo".

Seguro que alguno piensa que el gusanillo es lo que tiene entre las piernas y que cuando se rasca obtiene algún tipo de placer saciando ese picor. Pues NO es algo más complejo.

Primero vamos a ver qué se entiende por gusano.

1. Animal invertebrado generalmente pequeño, de cuerpo alargado, plano o cilíndrico, blando y sin extremidades, que se mueve encogiendo y estirando el cuerpo; vive bajo tierra, en el agua o como parásito de otros animales o de plantas.
2. Programa informatico maligno que se copia a sí mismo y se infiltra en los sistemas que están conectados con la finalidad de alterarlos o destruirlos. Parecido a virus informático.

En segundo lugar veremos lo que es picar.

De todas las definiciones la mejor es "mordedura que realizan con la boca ciertos animales, en este caso el gusano"

En consecuencia, "picar el gusanillo" se trata de la mordedura que produce un gusano y termina transmitiéndote un programa informático en el cerebro que te altera o destruye tu buen juicio creándote una necesidad continua de curiosidad por saber qué habrá más allá de todo obstáculo, pozo, gatera, etc, sabiendo que antes ningún ser humano ha pasado por allí.

Conozco a muchos que han sido picados y he visto sus expresiones cuando encuentran algo nuevo, sin explorar. Los ojos se les vuelven blancos, babean.... Lo mejor es no interponerse en su camino. Son zoombis sedientos de lugares vírgenes donde nadie halla puesto su huella, deseosos de ser los primeros.

Un ejemplo:


Esta picadura no tiene cura y es para toda la vida. Con la edad se acentúan sus síntomas. Tengo un ejemplo muy cercano. Cuando a Mercedes le propongo ir a realizar alguna actividad de espeleología lo primero que me dice es "sino es para explorar no voy, he dicho" y cualquiera contradice a las mujeres ;-)

Se que algunos están comiditos por dentro de gusanos y están deseando saciar su hambre de exploración. Por ello vamos a realizar una nueva incursión al sistema entre los días 6 y 10 de febrero.
El propósito, como no, es explorar nuevas zonas pendientes de la anterior salida.

PD. Si sentís que sois uno de esos a los cuales les ha "picado el gusanillo" ya sabéis que nosotros tenemos  una vacuna que colmará momentáneamente vuestros síntomas.

miércoles, 2 de enero de 2013

El Laberinto ... de la Pedriza

"Si es que me han engañao pero me ha gustao"
Escuché la palabra "laberinto" y mi cerebro me situaba en un intrincado dédalo de galerías inexploradas de algún abismo insondable.
Pero no, resulta que en la Pedriza, lugar emblemático de la sierra de Madrid, existe un lugar llamado así.


Cuatro intrépidos excursionistas nos dirigimos a resolver "El Laberinto"


Para empezar nos pusieron obstáculos que solucionamos con algún que otro corte y no precisamente de mangas.


Este señor..., perro, me pidió que le incluyera en el reportaje.
Se llama Roque y no tiene una plantilla de zapatilla colgando; es su propia lengua.


"AZOGUE", si señor, creo que es su segundo apellido. Buscad el palabro en interneses y vereis que le identifica perfectamente.


Creo que hacía un poco de frío.



Estos eran los pies de los pinos...; no, no, las raíces.


Entre medias haciendo un poco de "slackline de tronco"


Y llegó el caos de los troncos, tronco.


Brujas, burbujas o burbujas brujas. Fueron el resultado de estas fiestas.


Y ésta era la entrada al Laberinto; como cabía esperar, oscura y lúgubre.


Creo que seguía haciendo algo de frío.


Éste era el mapa del Laberinto.


A pesar del sol seguía haciendo un frío de cojo...;bueno mucho frío.


En pleno Laberinto buscamos el hito guía.


Y nos encontramos con algunos caprichos de rocas.


Y contraluces, como en las cuevas ;-)


Y, cómo no, entre rocas y piedros..., lugares de ensueño. 


Además, en ocasiones, más perdidos que un murciélago en el Alto del Tejuelo.


Y progresábamos entre bloques. Se parecía mucho a la espéleo :-)


Y, por fin, la salida del Laberinto ¡Mira que irse a Nueva Zelanda para filmar "El Hobbit" teniendo esto aquí!



Esto no eran colmenas...


Hongos o setas, no lo tengo claro pero me gustan como quedan en la naturaleza.



Y para finalizar de verdad, un buen baño, el que se dio Roque, nuestro perro guía.