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Este blog esta dedicado a esos exploradores incansables que hacen de su deporte preferido una religión.

En su mayoría son escritos en primera persona contando su experiencia y sensaciones en la exploración de esta torca y principalmente las cavidades relacionadas con el Sistema Alto del Tejuelo.

Espero que disfrutéis de estas lecturas.

lunes, 24 de febrero de 2014

Exploración Canto del 6 al 9 de febrero.


Jueves 6:

Cantabria se encuentra en alerta amarilla por fuertes vientos. Los exploradores lo sufren en sus carnes: constantes caídas y gateos que hicieron pensar en desistir en la aproximación a la boca de entrada. Al final todos dentro un poco más despeinados de lo normal.

Mientras se descienden los pozos se cambian algunos anclajes.

Ya en el interior, se aprovecha lo que queda de día revisando algunas zonas de GEMBO y continuando con una escalada con fuerte corriente de aire, iniciada por Coves hace tiempo en la zona Norte. Otros continúan con la desobstrucción que se encuentra en la entrada de dicha sala dirección Este. Los demás hacen una turné por algunos sitios emblemáticos de la cavidad aprovechando, al mismo tiempo la revisión de algunas zonas con incógnitas; nada destacable.

Viernes 7.

Se insiste de nuevo en la escalada de GEMBO pero no continua. También se desciende un pozo en la zona central pero igualmente no presentaba continuación. Este mismo equipo insiste en la desobstrucción de la galería del día anterior.

Otro equipo explora una pequeña galería cerca de la conexión con Calleja en la zona del afluente que lleva su mismo nombre. Una vez pasado uno de los obstáculos más delicados se produce un derrumbe considerable de grandes bloques, inamovibles con los medios que se disponen, que impide la salida de exploradores. Tras una hora de búsqueda logran finalmente localizar un paso de salida que les devuelve al otro lado de la obstrucción. Como de costumbre, se topografían las galerías y se regresa al vivac.

Bloques obstruyendo el paso.
El resto exploran la zona norte del Embudo donde se obtienen 150 m. nuevos.

Otro numeroso grupo, nueve en total, penetra en la cavidad. Como los demás sufren las inclemencias del tiempo.








Me faltan otros dos que conocí en el collado de la espina. Estos venían de Valencia,  creo que pertenecen a un club de Zaragoza. Debido al cansancio del viaje deciden entrar al día siguiente. El problema es que no conocían el camino y no encontraron la entrada. Otra vez será.


Sábado 8.
Nos dividimos en varios grupos. Unos se dirigen a la zona del Embudo donde exploran y topografían algunas incógnitas sin resultados a destacar. Mientras, otros se internan en el Laberinto del Embudo donde obtienen 200 m nuevos. Por la tarde, unos continúan con la desobstrucción de la galería que se encuentra en la entrada de la sala con dirección Este y otros, parten a una zona nueva pendiente de explorar bajo Korokotta. Topografían una buena parte de la misma que conecta con lugares ya conocidos de la sala Je t´aime y dejan alguna interrogación pendiente de ser desvelada en posteriores incursiones. En total unos 130 m. topografiados.


El grupo que se dirige a la Torca del Río Perdido (CA32) es en el que yo me encuentro por lo que me voy a explayar algo más en la descripción de esta exploración.
Se planifican las actividades para el sábado: propongo quitar algunas incógnitas en la CA32 y en caso de que no continúen recoger todo el material que tenemos y dar por zanjado este sector del sistema.
Se apuntan viejos conocedores de esta zona como son Antonio, Tubi y Coves y se añaden algunos nuevos: Tello, Nano y Fernando.
La excursión es muy atrayente: visita de tres cavidades distintas unidas entre sí a través de dos pasos históricos para el devenir del sistema “Alto del Tejuelo”. Iniciamos la marcha en la Torca del Canto Encaramado y tras unos minutos nos adentramos en la Torca de Bernallán gracias a un paso de conexión nada evidente. Antonio y yo vamos relatando toda nuestras experiencias y anécdotas en cada lugar singular de este recorrido. Paso insonorizado, El Brachiosaurio, Pasamanos de la Galería Alcobendas, Pozo Rual, etc…



Subimos hasta alcanzar la gran sala “Luna Misteriosa” donde se encuentra el laminador de acceso a la conexión con Río Perdido. Tubi y Coves se encuentran nuevamente con él después de dos años y les parece más pequeño e incómodo que en la anterior ocasión. Claro que la primera vez que nos enfrentamos a él llevábamos un chute de adrenalina considerable por la emoción de la conexión. (Ver relatos 1 y 2).



Vamos uno a uno discurriendo por los intrincados pasos que dan acceso al lugar donde Coves y Walter se encontraron y se dieron la mano en un día histórico para nosotros. (Video de la conexión).
Las emociones son indescriptibles tanto para los que ya han estado en este lugar como para los que lo visitan por primera vez. Antonio que inicióo junto a Carlingis la desobstrucción nos habla de su experiencia y de su primera exploración en solitario de la gran sala de Bordillas. Ese día exploró y topografió, él solito, una buena parte de toda esta zona, ¡INCREÍBLE!.
Todos juntos en el Río Perdido nos dirigimos a la primera incógnita: un pequeño pozo en la zona nueva de Soulzha. Mientras tres instalan y topografían los demás nos dirigimos a otro lugar cercano pendiente de hacer la topo y explorar más a fondo. N´a de n´a. Todo se acaba ¡snifff!.
Cuando nos vamos a juntar todos para comer en la salida de un pequeño resalte cae una piedra aplastando un dedo de Tello. Por fortuna no llega a romperse pero lo tiene muy ensangrentado. Procedemos a una primera cura de auxilio con los pequeños botiquines de socorro que llevamos.
Una vez superado el susto nos dirigimos todos a la otra incógnita: un pozo muy amplio en la Galería Galicia. Mientras Tubi y Coves lo instalan, los demás nos dedicamos a la realización de un reportaje fotográfico de la zona pues pensamos que ésta será la última vez que algún ser humano viese con sus ojos ese lugar que para nosotros resulta tan extraordinario.







El dedo de Tello empieza a despertar por lo que se decide regresar poco a poco realizando, entre tanto, algunas otras fotos.
Vista parcial Sala de Bordillas.
Me quedo a esperar a los que han descendido el pozo y mientras espero en la soledad de la cueva, voy repasando todo lo que ha dado de sí esta torca espeleologicamente hablando: pasamanos muy expuesto y exigente en su instalación para acceder a la ventana que da continuación a la cavidad, paso muy estrecho desobstruido y ampliado “Paso del Cortafrío”, pozos grandes “Flamenca”, 106 m, galería muy concrecionada “Galería de los Novatos”, meandro muy exigente, pequeño río, galería muy amplia “Galería Galicia”, sala impresionante “Sala de Bordillas”, continuaciones muy prometedoras con algunos pasos exigentes “Sala del Corte”, “Sala Alco” y “Sala Tichodroma M.”, la conexión sonora y el culmen de todo, la conexión física.


Regresan Tubi y Coves y comentan que tras descender el pozo localizan un pequeño curso de agua que finalmente se estrecha y se hace impenetrable. Recogemos todo el material y regresamos al vivac con 170 m nuevos. Antes de cruzar el paso de la conexión con Bernallán tenemos un lapsus sentimental recordando lo que hemos pasado en este lugar. Los espeleólogos también somos sensibles. Los primeros que conectamos y los últimos que abandonamos tan singular estancia.
Finalmente nos encontramos todos en el vivac, 22. Se respira un ambiente cuevero inigualable con conversaciones en distintos idiomas que giran, el 90%, sobre temas relacionados con la espeleología.
Domingo 9.
El día anterior se estableció un orden de salida que se cumple estrictamente y poco a poco los 22 componentes de la expedición salen al exterior sin ningún tipo de problema.

lunes, 17 de febrero de 2014

Relevo generacional


En esta semana, para mí, lo más destacable ha sido la presencia de un nutrido grupo de jóvenes ya experimentados en la exploración del Sistema que serán el futuro para la continuación de los trabajos a desarrollar en la zona. La mezcla de veteranos y jóvenes ha sido digna de mención.

De Burgos, Madrid, Bélgica, Huesca, Cataluña… del mundo mundial. En el interior poco importa la procedencia y más la actitud y la buena disposición al trabajo.

Como para mí lo importante son las personas paso a enumerar una a una todas las que han estado en esta ocasión en el vivac del Canto.

Koen, veterano y experimentado explorador. Siempre sonriente y crítico con las instalaciones para mejorar.

Kathleen, veterana y experimentada exploradora. Después de algunos problemas de salud vuelve a la carga.

Walter, veterano, experimentado e incansable “ratilla” dispuesto a todo. Si él no pasa los demás tampoco.

Piet, veterano y experimentado explorador que se mueve con extrema facilidad ante las dificultades. He compartido con él muy buenos momentos en las cuevas.

Dirk, veterano y Jefe. Es el mayor transmisor de las ganas de explorar y del proyecto de trabajo en la zona y el sistema. Hemos compartido toda una vida de anécdotas cueveras.

Raf, veterano y experimentado explorador especialista en materiales de espeleología y socorro. Para mí un grandullón bonachón.

Koen 3, joven y nueva sabia, esperemos que repita.

Renaut, muy joven. No lo pasó muy bien físicamente pero, donde creíamos que lo iba a pasar peor, en la subida, sacó fuerzas de flaqueza y ascendió sin problemas.

Jordi Carretero, veterano y experimentado explorador con las ganas de un niño de 15. Su entusiasmo no tiene límites.

Nano, joven que va ganando experiencia. Es la segunda ocasión que coincido con él. En la primera, físicamente no lo pasó muy bien sin embargo decidió repetir una segunda. Seguro que éste se queda con nosotros.

David, joven, comparado con los veteranos además de un perfecto TOPOGRAFO. Transmisor de las ganas de continuar con la exploración del sistema y de la zona como todo buen jefe.

Tubi, joven y experimentado, la mejor combinación y si encima se apunta a todo... ya ni te cuento; y es que además hace unas topos “cojonudas”.

Tello, joven y experimentado. Primera vez que trabajo con él. Le conozco poco pero lo suficiente para ver un valor incalculable en las futuras incursiones.

Gorca, joven y experimentado. Sólo decir una simple cosita del chaval: que es un auténtico Vasco y vamos que lo transmite. Con él todo es divertido, vamos que no te  aburres.

Alboroto, joven y experimentado. Se apunta a todo lo que entrañe dificultad y encima hace muy buenas topos.

Manu, joven y experimentado. He coincidido poco con él pero su disposición a trabajar es muy grande y eso es un valor añadido a estas profundidades.

Fernando, veterano y experimentado. Es la primera vez que voy con él pero por lo visto creo que es un auténtico loco por las cuevas.

Daniel, joven y experimentado. Primera salida a la zona y el sistema. Creo que el gusanillo le ha picado y eso puede ser bueno o malo, según como se interprete. Yo estoy seguro de que el virus del explorador se se le ha quedado dentro.

Sara, joven y experimentada. En realidad diría lo mismo que lo de Daniel por lo que un copia-pega de lo anterior serviría.

Coves, joven y experimentado. Ya llevo unos años con él y ha crecido como explorador y topógrafo hasta niveles muy altos. No tiene pereza para nada.

Antonio, veterano y experimentado. Un mito, una leyenda. Todo en espeleología. Llevo con él casi desde que empecé y para mí es un referente en este deporte.

Yo, de mí que lo digan los demás ;-)


En la siguiente entrada al blog os relataré, con pelos y señales, la labor desempeñada en esos días de exploración.

Os dejo alguna foto de algunos de los participantes en esta nutrida salida.








lunes, 3 de febrero de 2014

Porque me gustan las cuevas


Me gustan las cuevas y por ende la espeleología que es la ciencia cuyo objeto es la exploración y estudio de las cavidades subterráneas.



Llevo un tiempo reflexionando sobre esta cuestión que se planteó en las redes sociales. Creo que para ir desgranando los por qués a esta pregunta me circunscribiré a la actividad que se va a desarrollar dentro de unos días en el Sistema Alto del Tejuelo.

Me gusta la aproximación a la boca de entrada.

Siempre me han gustado los paisajes que solemos encontrar cuando caminas en busca de la entrada. La aproximación en este caso teóricamente es un cómodo paseo de 1 hora, y digo teóricamente porque en condiciones atmosféricas adversas (lluvia, niebla, vendavales …) y de noche, la caminata puede resultar algo más “divertida”.


Me gusta la preparación antes de entrar.

Una vez en la boca de entrada se inicia una rutina de preliminares para adentrarnos en la gruta. Se palpa nerviosismo en el aire pero al mismo tiempo, compañerismo porque, por fortuna, se trata de un deporte-ciencia en el que los compañeros son muy importantes.




Me gusta el descenso.

Es impresionante ver cómo el agua ha ido moldeando la roca en forma de meandro muy vertical por el cual nos vamos descolgando. Sólo pensar la cantidad de caudal que ha sido necesario para poder erosionar la roca me pone los pelos de punta o como dirían otros “como escarpias”.



 Me gusta la llegada a la base de los pozos.

En el fondo siempre siento un ligero alivio por llegar a poner los pies en tierra firme. Tengo el sentimiento de que los peligros de estar colgado de una cuerda ya han pasado.

Me gustan las grandes salas.

Cuando desciendes el último pozo sales por el techo de una gran sala. El espectáculo es impresionante sobre todo si tienes referencias de compañeros que estén caminando por ella.





Me gusta desenvolverme por el recorrido que nos lleva hasta el vivac.

Esto es lo que verdaderamente más me apasiona ya que cuando me desplazo por las salas, galerías, gateras, etc. me encuentro en mi ambiente. El esfuerzo y la adrenalina de algunos pasos me hacen sentirme bien.

Me gusta compartir estos momentos con otras personas.

En ocasiones cuando llegamos al vivac ya están allí algunos de nuestros compañeros. El sentimiento de amistad y compañerismo en estas profundidades hace que me encuentre eufórico. Intercambiar información de lo acontecido durante su estancia o nuestra aproximación y descenso o cualquier otro hecho sucedido, te hace ver que no estás solo en este lugar tan inhóspito.


Me gusta dormir en las cuevas.

Antes de apagar la luz cuando estás en el saco de dormir y miras hacia el techo ves las formas que ha dibujado el agua en las rocas. Esto me relaja al igual que el sonido del goteo distante. Lo que menos, como es lógico, el ronquido de alguno que duerme tan profundamente que pareciera se va a tragar la cueva.


Me gusta despertarme temprano e iniciar los preparativos.

Lenta y parsimoniosamente nos desperezamos e iniciamos la rutina de la preparación de la exploración para el día. Sobre los planos vamos distribuyendo el trabajo de los equipos.


Me gusta topografiar.

No me importa dibujar, aunque sé que no soy bueno. No me importa pintar los puntos de topografía o “cantar” los números de los aparatos que usamos para ello. Lo mejor, por supuesto, es el resultado que nos muestran estos datos, dibujos que reflejarán para la posteridad los lugares que hemos explorado.

Me gusta encontrar vida en las profundidades.

Cuando me topo con algún “animal” distinto a nosotros en lugares tan recónditos por los que pasamos me quedo estupefacto. Pensar que allí comen, se reproducen y mueren me fascina. También me gusta encontrarme con nuestros amigos inseparables, los murciélagos. Me da pena ver que muchos de ellos mueren en el interior debido a lo intrincado de estos laberintos.



Me gusta explorar.

Qué decir cuando tras un paso encuentras un lugar donde sabes que ningún ser humano ha estado. Esto no puede dejar indiferente a nadie. En las ocasiones que he caminado por estos sitios he observado que el corazón acelera y todos los sentidos se reactivan poniendo mayor atención por los lugares que pisas. En definitiva es algo muy emocionante.

Me gusta encontrar ríos.

El encontrarme con nuevos cuaces de agua es algo que nos emociona realmente a todos puesto que a través de ellos se abren nuevas posibilidades tanto de exploración como de conexión con otros lugares más lejanos.

Me gusta regresar al vivac.

Llegar al lugar de descanso cansado me satisface pues significa que me he esforzado por vivir lo más intensamente posible la experiencia de desenvolverme por estos parajes.

Me gusta salir.

Porque después de muchas, muchas horas, cuando te encuentras en el exterior te sientes…. bien.

Me gusta porque gracias a ellas encontré a la persona con la que comparto mi vida.

Compartir esta pasión con la mujer que vives no tiene comparación.



Por todo lo expuesto anteriormente llego a una conclusión definitiva.

¡ ME GUSTAN LAS CUEVAS !