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Este blog esta dedicado a esos exploradores incansables que hacen de su deporte preferido una religión.

En su mayoría son escritos en primera persona contando su experiencia y sensaciones en la exploración de esta torca y principalmente las cavidades relacionadas con el Sistema Alto del Tejuelo.

Espero que disfrutéis de estas lecturas.

miércoles, 23 de diciembre de 2015

Historias sobre la exploración en el Sistema Hormigas-Tb41-Maxou Picchou-Osezno

Lagar, un espeleólogo dedicado en cuerpo y alma en la exploración de las Torcas Tb41 y Hormigas, nos cuentas sus aventuras y desventuras.




viernes, 20 de noviembre de 2015

Sistema Hormigas-Tb41-Maxou Picchu-Osezno

01-11-2015

Nuevamente volvimos a Hormigas para desvelar los misterios que Antonio y Carlinguis dejaron en la anterior incursión.

No sé si os ocurrirá a vosotros pero a mí, casi siempre, cuando me dispongo a plasmar una memoria o a contar lo sucedido en una actividad, me cuesta decidir por dónde empezar. En esta ocasión sin embargo, lo haré desde el mismo momento en que abrí el ojo y puse los pies en el suelo, en una mañana soleada donde las hubiera.

Eran las 7:00 del 1 de noviembre y el despertador hizo de las suyas. Me levanté sigilosamente para no despertar a Mercedes, preparé el desayuno y metí en la saca lo necesario para pasar un buen día de espéleo.  Hasta que llegué a la cabaña de Antonio donde me esperaba el resto del equipo, no dejé de pensar en lo que encontraríamos y si lograríamos salir fuera de la gran sala que hasta el momento nos había estado marcando una infranqueable frontera hacia el Este.

Todo transcurría como estaba previsto. Dirk sacó una chuleta, no de comer, que es vegetariano; un papel donde tenía apuntado todo el material colectivo que debíamos llevar, que en esta ocasión estaba encaminado a desobstruir un paso con abundante arena.

Y fuimos para el tajo; salimos de la cabaña, pasamos por el collado de la Espina y que si mira p´a ya que está la otra entrada de Cueto, mira p´al otro lado que es donde exploran los de Trasmiera, mira p´aquí que es donde se dejan los coches para la travesía, etc, etc ...


Llegamos al fin al lugar habitual del aparcamiento para iniciar la caminata hasta la entrada de Hormigas y me entraron tentaciones de subir por el camino pero pensé que tenía que conservar la furgo unos añitos más.


El día se mantenía espectacular, ni frío, ni calor aunque mejor dicho demasiado caluroso para ser las 9:00 de la mañana.

Nos vestimos de romanos. En realidad no sé por qué siempre se dice ésto cuando la verdad es que lo hacemos de poceros y, el más rápido, como casi siempre fue Piet, que comenzó el descenso seguido del que escribe. Posteriormente bajaron Bran, Dirk y Walter.


Descripción del descenso:

Pasamanos, bajada, fraccionamiento, fraccionamiento, y así, hasta el infinito y más allá, y por el camino un puente tibetano m´u chulo y, seguidamente, más de lo mismo hasta llegar a la base de los pozos a la cota -175 m. Recordatorio: apretar algún parabolt con la llave que con la mano no queda bien ...

Llegamos a la sala grande de Hormigas y nos dirigimos al lugar donde se iniciaba el recorrido hacia la nueva zona y pensando, que es gerundio, digo yo que es curioso cómo funciona ésto de la exploración gracias a la intuición y a la casualidad del momento. Así, reflexionando qué otros sitios nos podían quedar por visitar, a Dirk se le ocurrió ir a una escalada nada atrayente que dejamos hace muchos años y, mientras Antonio se la curraba, este vikingo encontraba un pozo que desembocaba en la nueva vía de descenso a los nuevos descubrimientos.

Pues ala, a bajar otra vez por cuerda, a subir por cuerda y a buscar la cabecera de los pozos, que uno tras otro se sucedían hasta llegar a una pequeña sala donde nos dividimos para buscar la continuación. Guiados por la descripción precisa que Antonio nos había dejado, no tardamos en dar con la siguiente dificultad, por supuesto para mí, claro: un paso estrecho que desembocaba en una rampa empinada que nos llevó a otro paso desobstruido por Carlingis y Antonio en la anterior incursión.

Y pensando de nuevo, que es gerundio, sin la curiosidad innata de estos chicos, nunca se hubiera progresado porque por lo visto, nuestro querido Antonio vio un pequeño agujero por donde salía una ligera brisa y que tras unos golpes de maza, se ofrecía como una prometedora continuación. Posteriormente Carlingis, cual topo o mejor dicho hormiga, que viene mejor al caso, se introdujo hasta el siguiente obstáculo, que también precisó de movimientos de tierra para ser franqueado.

Con más pena que gloria llegamos a un "pocete" de 4 m. Como tenía todo el material guardado en la saca fue descendido como buenamente se pudo, es decir, con uñas y dientes, que no son precisamente los mejores aparatos para progresar por cuerda.

Y tras unos metros más, llegamos a un caos de bloques que no es otro que la "antesala de la sala". Allí, en todo el medio, nos planteamos qué hacer, pues según Antonio a partir de aquí todo eran incógnitas. Decidimos mirar un poco, solo un poco para ver qué nos encontrábamos.

"Yo miro por este lado", "yo por este otro"... y así los cinco nos perdimos entre el gran caos de la sala.

En esos momentos puse en marcha una tecla que debajo tenía impreso en letras grandes: "sexto sentido de exploración" y me encaminé hacia una de las incógnitas que se encontraba, nada más salir a la sala, en dirección norte. Todo era nuevo; no había sido pisado antes por ser humano alguno, ¡se me ponían los pelos como escarpias! A la derecha parecía que se veía un hueco más grande y efectivamente, parecía la futura continuación. Tras bajar sin respirar por un destrepe donde tenía que ir quitando bloques inestables llegué a lo que parecía una galería de medianas dimensiones. Continué por lo más evidente, fui subiendo y subiendo por una rampa hasta llegar al final pero no continuaba. En el descenso, a mano derecha, ví alguna posibilidad pero como soy un "cagao", no me atreví con un paso un poco expuesto y lo dejé para otro momento que se me antojase más adrenalítico. Regresando observé un par de sitios que en nuestro argot llamamos "posibilidades" y corriente de aire en uno de ellos. Como todo ello me pareció lo suficientemente interesante para ser topografiado me dirigí al lugar donde nos habíamos separado para ver qué se contaban los demás y anunciar, por mi parte, las buenas nuevas.

Ví a Dirk en la parte baja de la sala. Había dejado a Piet y a Bran desobstruyendo otra posible continuación. Oímos a Walter arrastrarse por las proximidades y en breve nos preguntó por nuestra situación. Por cierto, pregunta bastante frecuente entre los espeleólogos. Una vez juntos les propuse topografiar la zona nueva encontrada y sin más dilación nos dirigimos con buen ánimo y la intención de progresar aún más.

Finalizada la topo, comenzó la exploración propiamente dicha. Walter, cómo no, se dió el paso del "cagao". Subimos, pues aquello continuaba por todas partes. Seguimos topografiando Dirk y yo mientras Walter nos indicaba: por allí continua, por allí también... ¡joder qué agobio tan grato!.

Un resalte, otro resalte y llegamos a un caos de bloques donde nuevamente tanto a la izquierda como a la derecha no había fin. En este punto, algo, no sé el qué, me hizo mirar por unos bloques alcanzando a ver un pozo. En un periquete Dirk se aproximó a su base. La suerte estaba echada: aquello continuaba pero se requerían materiales de desobstrucción. Decidimos agruparnos nuevamente para cambiar impresiones.

De nuevo en la sala oímos cómo se acercaban Piet y Bran. Lo suyo no tenía futuro: Habían desobstruido un paso y habían progresado algo más hasta otro pequeño pozo que se terminaba. Comimos un poco, pero sólo un poco, y regresamos al lugar que necesitaba ser desobstruido. Con unos pequeños golpes de maza conseguimos pasar. La progresión era evidente en dos direcciones. Piet, Bran y Walter, como no, se lanzaron a la aventura mientras Dirk y yo proseguimos con la topografía.

Terminamos en un punto donde las piedras habían caído tapando la continuación de la galería. De una y otra forma intentamos proseguir: maza por un lado, destrepes y escaladas por otro, que si me meto por aquí, que si desprendimiento por allá, que casi me pilla... ¡Uff! ¡Menos mal, estuvo a punto!

Al final decidimos regresar a por la saca para adquirir el material más adecuado en el avance y, aplicando la ley del mínimo esfuerzo, un nuevo vikingo consigue franquearlo.

A partir de esos momentos, los acontecimientos se sucedieron muy rápido o muy lento, según sea el punto de vista del que los observa: habíamos quedado con las chicas a las 20:00 en la cabaña. La verdad es que al final llegaríamos a las 21:30.

Después de Piet, decidí pasar por aquella estrechez inmunda y después de buscar, de intentar otras estrecheces, de regresar de nuevo al sitio, etc, etc, encontré el punto álgido y, ¡Buala!, al otro lado UN PARAISO, con mayúsculas. Una galería de verdad con sus paredes a ambos lados, no muy ancha, 3 ó 4 metros y lo mejor: continuaba por todas partes.

En esos momentos, observando todo lo que me rodeaba, en el suelo, sobre una gran piedra, pareció vislumbrarse el esqueleto de un roedor de larga cola. Al acercarnos pensamos en la posibilidad de un "desmond". ¡Qué curioso! ¿Cómo habría llegado hasta allí? - En su honor podríamos nombrar la zona como el bichejo ese- pensé. ¡Anda que no tuvo narices para llegar hasta ese punto (además de cola, claro.).

Y tras el lapsus del animal perdido que nos dejó perplejos, seguidamente se prosiguió el trabajo: Piet y yo nos dirigimos a la punta; los demás, topografía y mayor apertura del dichoso paso estrecho, por aquello de no simular un parto, que no era plan.

Y en dirección a la punta, inmediatamente, a mano izquierda, una acusada fractura de base plana que me invitaba a imaginar. Más adelante, en el mismo sentido de la marcha unos bloques nos dificultaban algo más la progresión. A la derecha, una nueva continuación con increíbles perspectivas. Eligiendo una al azar vimos que tras unos cuantos metros de progresión por otra fractura con innumerables concreciones, surgieron, como por arte de magia, nuevas continuaciones.

En esos momentos, aunque todo espeleólogo que se precie como tal y que se dedique casi exclusivamente a la exploración no se encontraría lo suficientemente ahíto, el sentido común siempre prevalece,  o al menos debería ser así: nos teníamos que dar la vuelta, ya era demasiado tarde y tendríamos que salir de allí no sin esfuerzo y tiempo. No obstante, el haber podido disfrutar de esta exploración y el mantener la incertidumbre de lo que podremos encontrar tras cada nueva incógnita, me dejó en esta ocasión lo suficientemente satisfecho.

Regresamos sin demora. Las dificultades fueron pasando una tras otra: Destrepes, pasos estrechos, pérdidas en la sala, subida por la cuerda con uñas y dientes más pasos estrechos, salida a la base de los pozos, subida por los pozos... (Recordatorio: Hay que poner una cuerda para la aproximación a la cabecera).

Una vez en la gran sala oí un sonido y ví la luz de alguien que se encontraba en el lado equivocado para dirigirse a la base de los pozos. Era Bran que sin querer se había dado una vuelta por toda la sala por perseguir a una hormiga, creo.

El ascenso, igual que el descenso pero más cansado.

Y como somos hombres de palabra, esto me suena, a las 20:00, más o menos, estábamos llamando a las chicas para que no se preocupasen por nuestra demora.

En conclusión, hacía tiempo que no disfrutaba con una exploración tan fructífera, sobre todo por lo que puede llegar a significar a la hora de realizar nuevas conexiones que nos ayuden a incrementar el desarrollo del Sistema Alto del Tejuelo.

Y aquí os dejo un video de Dirk de esta salida:


hormigas from dirk hermans on Vimeo.

martes, 17 de noviembre de 2015

Campaña de "Todos los Santos"


Del 1 al 8 de noviembre
 
Como es habitual hemos realizado una intensa campaña de exploración en la semana correspondiente a “Todos los santos”.
 
Un numeroso grupo de espeleólogos, 16 en total, han permanecido durante varios días, algunos 6, en la Torca de la Canal. Todo esta pendiente del intenso trabajo de gabinete pero podemos adelantar que se han topografiado más de 6 Km de los cuales aproximadamente 1 son nuevos. Asimismo también se han realizado algunas prospecciones exteriores sin resultados destacables.
 
También el día 1 se realizó una nueva entrada a la Torca de las Hormigas que relataré más adelante en el blog.
 
 Os dejo algunas fotos de esta campaña:








lunes, 19 de octubre de 2015

Hormigas

17-10-2015

Algunos se empeñan en seguir por las galerias que van trazando las hormigas. Este es el caso de Antonio y Carlingis que han intentado dar con ellas este fin de semana.

Antonio nos cuenta:



Madrugamos como siempre Carlinguis y yo el sábado 17 de octubre para disfrutar de una nueva jornada de exploración en Hormigas.
 

 
Sobre las 10:30 h. retomamos la exploración en el punto que nos quedamos hace ya un mes donde nos quedamos sin cuerda en la cabecera de un p10 a mas de 50 m. por debajo de la red de pozos principales de Hormigas. Carlinguis lo instala mientras hago el dibujo e inspecciono la sala. Como nos temíamos no continua mucho y nos retiramos tomando datos.
 

 
Al dibujar una sala superior me percato de un pequeño paso tras el cual parece haber una sala descendente, tras una desobstrucción a golpe de maza Carlinguis se desliza dentro y descubre continuación hasta un paso estrecho que valoramos y tras unos trabajos de limpieza mi compañero consigue pasar para continuar hasta un resalte de 4 m. en el que tenemos que instalar una cuerda para bajar sin equipos, (a la vuelta tendríamos que hacer nudos el la cuerda para poder subir por lo resbaloso de las paredes).
 
 
Tras alguna limpieza más en algún paso salimos a una sala entre bloques con bastantes incógnitas en la que revisamos la más evidente. Después de unos cuarenta metros encontramos otra dificultad en la que decidimos regresar tomando medidas, como resultado unos 235 m. de topo que aunque no nos desplazan mucho de la planta presenta nuevas incógnitas y una ultima dirección hacia Aitken prometedora. Salimos con buen tiempo y sin incidencias completando una jornada de 11 horas muy interesante. 



 
Participantes: Carlos Cantalejo y Antonio Gómez.
 

 

jueves, 8 de octubre de 2015

Sistema Hormigas-Tb41-Maxou Picchu-Osezno


Ubicado en un punto extraordinariamente estratégico, hace tiempo que se sopesa su posible unión con el gran sistema del Alto del Tejuelo. 

Evidentemente, con este propósito fue realizada esta nueva incursión. 


19/09/2015 

Se organizan tres grupos. Por un lado Jordi, Fernando y Manu exploran la nueva zona localizada en la Galería de las Maravillas, en Tb 41. Antonio y Carlinguis, por otro, se dirigen a la sala grande de Hormigas para continuar el descenso de un pozo también pendiente de exploración y, finalmente, Mercedes y yo bajamos los últimos realizando algunas fotos oportunas. 
 




La aproximación fue espectacular, el día extraordinariamente agradable y la compañía, ¡qué decir de la compañía!, no encuentro palabras. Disfrutar de esta actividad con los amigos, viendo cómo Mercedes alucinaba con las ininterrumpidas charlas de Carlinguis pensando que a la siguiente ella exploraría en su grupo para deleitarse de sus eternos comentarios, fue la nota que optimizó aún más el día. 









Los resultados obtenidos, siempre positivos, se hiciese lo que se hiciese: todo serviría para esclarecer el gran complejo que tenemos entre manos. 














 
En la Tb 41 el grupo se encuentra con un intrincado laberinto de distintos pisos del que se topografía sólo una parte. Queda pendiente además, la exploración de otros conductos. 


 
En Hormigas se desciende el pozo y se llega a una sala con numerosos bloques y corriente de aire. La presencia de un nuevo pozo de 7 metros nos invita a llevar a cabo una nueva revisión que espero llegue más pronto que tarde.