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Este blog esta dedicado a esos exploradores incansables que hacen de su deporte preferido una religión.

En su mayoría son escritos en primera persona contando su experiencia y sensaciones en la exploración de esta torca y principalmente las cavidades relacionadas con el Sistema Alto del Tejuelo.

Espero que disfrutéis de estas lecturas.

martes, 24 de marzo de 2015

Cuatro días de eclipse solar


El 20 de marzo de 2015 hubo un eclipse solar. Nos encontrábamos en Cantabria. En realidad para nosotros el eclipse no duró sólo ese día. Tuvimos cuatro días de penumbra casi completa, desde el 19 al 22, con menos luz que los cojo… de un grillo. La niebla y la lluvia impedían el paso de los tan ansiados rayos solares.



Sin embargo, esto no supuso ningún impedimento para practicar nuestro deporte favorito. Los días transcurrieron casi sin pensar y, cuando nos dimos cuenta, ya teníamos que regresar a casa.



Jueves 19:



Amanecía que no era poco y todo oscuro. Quedamos con Jordi Carretero en el albergue. Como el tiempo era así de gracioso decidimos meternos en alguna cueva que nos resguardase de las inclemencias. Jordi nos propuso visitar Cueva detrás de la cueva, (no estoy seguro de su nombre), donde tienen algunas tareas pendientes. Por fortuna el tiempo se mantuvo nublado pero sin lluvia. Pusimos un caramelo de menta, desinstalamos cuerda, recuperamos una barra de hierro, visitamos todos los lugares interesantes, hicimos algunas fotos, comimos y, al final salimos, que todo se tiene que decir.



















Viernes 20:



Día del susodicho eclipse que para nosotros fue igual de luminoso que el anterior.

Ante la incertidumbre por el tiempo, no teníamos claro si playa o montaña. Al final arrancamos la furgo, cogimos el chubasquero, los paraguas, las botas de agua, las zapatillas de la playa y, tras verificar las condiciones meteorológicas, comenzamos un pateo corto próximo al coche por si las moscas. Encontramos algunos agujeros que marcamos, fotografiamos, filmamos e incluso intentamos hacer alguno más.










Sábado 21:



El tiempo idem. Quedamos con Antonio y familia, Jordi Carretero y Fernando y nos fuimos todos juntos a realizar trabajos de desobstrucción con la esperanza de poder entrar a alguna de las cuevas. El resultado fue un poco frustrante. Caramelos de menta y al final todo tapado. En uno de ellos quitamos y quitamos material, lo trasladamos de sitio una y otra vez para ver si…., pero fue que no. Tendremos que esperar mejores condiciones atmosféricas para que los vientos, cuando soplen, nos conduzcan a nuevos descubrimientos.



viernes, 13 de marzo de 2015

Buscando hormigas



Continuamos con la historia del último post del blog.
 
Eran las 17:00 y estábamos en la base de los pozos que nos llevaban al exterior. No parecía haber indicios de que el otro grupo hubiera pasado por aquel lugar. Nos dirigimos al punto donde suponíamos deberían encontrarse. Por el camino íbamos especulando sobre lo que podrían haber hecho: 

“Seguro que la escalada les ha dejado en una galería que ha continuado durante muchos metros llegando a un pozo que no han podido descender por falta de material”.









Oímos voces, estaban justo en el paso intermedio entre la gran sala y la continuación hacia la escalada pero la broca se les había partido en el primer agujero. No obstante, encontraron un paso entre bloques que les llevó finalmente a una ventana. No se conformaron sólo con eso, además encontraron el pozo perdido de Jordi, el que bajó Walter, y vieron que también continuaba pero, al igual que el otro, en principio, necesitaba ser desobstruido. No obstante, tras varias revisiones, Lagar, “el incansable”,  se ofreció voluntario forzoso ;-) para un intento previo.







Mientras bajaban Lagar y Dani, los demás, que no podíamos estar parados, nos dedicamos a la realización de distintas tareas: fotografía, topo, exploración, etc. Seguidamente bajaron Coves y Sara topografiando. Jordi, que ya había bajado, estuvo fotografiando la zona y “rebuscando” incógnitas. Antonio y yo, más de lo mismo.





Después de un tiempo que se nos hizo eterno, finalmente aparecieron manifestando muy buenas sensaciones; después del paso estrecho, Lagar había bajado otro pozo más. En su base existían dos posibles continuaciones que precisaban de trabajos más específicos de desobstrucción. A ambos lados, la presencia de aire demostraba buenas perspectivas. Contentos y satisfechos nos marchamos a la base de los pozos e iniciamos la subida. Sólo tuvimos un ligero contratiempo: olvidamos el champú en casa. Podíamos haber aprovechado la ducha con la que nos recibieron los pozos durante toda la subida. Por fortuna en el exterior no llovía.


 
Después de 13 horas de actividad sin apenas pausa llegamos a los coches y colorín colorado esta historia se ha acabado.

La próxima el 28 y más allá……………..

viernes, 6 de marzo de 2015

Buscando las larvas de las hormigas


Primera salida del año, cuando el tiempo nos lo ha permitido.



Objetivos:

-       Continuación de la escalada en Hormigas.

-       Búsqueda del pozo perdido de Jordi donde bajo Walter.

-     Exploración minuciosa de la galería de TB41 que conecta con Maxou Picchou-Torca del Osezno.



Historia de una actividad mojada anunciada.




El 28 de febrero de 2015 nos reunimos en Bustablado siete intrépidos exploradores con ganas de trabajar: Jordi Carretero, Coves, Lagar, Daniel, Sara, Antonio y yo. Los días anteriores había estado jarreando de lo lindo. En la estación meteorológica de AEMET en el Alto Miera, se registraron lluvias cuantiosas destacando dos días seguidos con más de 70 litros, que unido al deshielo, nos aseguraba una ducha en los pozos. Como de costumbre, todo calculado en la previsión del tiempo, lluvia fina al principio más intensa al mediodía y al final casi despejado.




En la aproximación nos acompañaba Judit y el perro. Salimos sin mojarnos y después paraguas y chubasquero hasta la entrada. En el interior pequeños goteos por los pozos. Cambiamos la cuerda que estaba antes del puente tibetano y una vez en la base de los pozos, a una profundidad de 175 m., nos dividimos en dos grupos: Sara, Daniel, Jordi y Antonio fueron a la escalada y a la búsqueda del pozo, Lagar, Coves y yo a la TB41.



 - TB41-Maxou Picchu-Torca del Osezno.



Los pozos de la conexión nos recibieron con algunas gotas de agua pero nada que no se pudiese salvar con un poco de destreza. En la base de los pozos de la conexión de Hormigas con TB41 nos encontramos con una saca y dos cuerdas. En esos momentos pensamos que si no hubiese habido continuación desinstalaríamos los pozos y nos llevabaríamos todo el material; por fortuna eso no ocurrió.





Una vez en la galería susodicha nos separamos para buscar las larvas perdidas de las hormigas que nos indicarían el lugar de paso hacia los túneles de otros hormigueros. El primer pozo resultó ser un destrepe sin continuación; los puntos en discontinuo de la topo se transformaron en líneas continuas. Los nuevos agujeros se cerraron, en fin que revisamos muy a fondo toda la galería y nada de nada. Decidimos cruzar el caos de bloques donde se realizó la conexión y mirar en Maxou-Picchou. Exploramos a lo alto y ancho y nada de nada salvo un pequeño susto con un bloque que “bloqueó” a Coves. La situación se solventó rápidamente pero si hubiese estado solo se habría convertido en un esqueleto más de todos los que nos encontramos de murciélago.



 

De vuelta en el caos de conexión surgieron los comentarios típicos a cerca de la suerte de los franceses. Sin embargo, en el lugar más insospechado, entre unos huecos, el incansable explorador Lagar descubre un paso entre bloques que, cómo no, sólo puede pasar él.



Tras descender unos 6 m. encuentra otro obstáculo que precisa de “caramelos de menta” para poder pasar. Al otro lado se ve más grande y, sobre todo, corriente de aire. Desde arriba le veo progresar, el viento me despeina, no, me golpea, no, me sopla suavemente en la cara. Pienso “Hummm, este es el sitio bueno. Estaría bien que este lugar sirviese de conexión entre TB41 y Aitken”. Satisfechos y contentos nos damos un festín de embutidos varios y regresamos por donde habíamos venido, no sin antes que Lagar volviese a enfrascarse en otra pelea con pasos estrechos y pasos expuestos sin continuación aparente. Por cierto, retratamos a un murciélago. Curioso estos bichos donde llegan a meterse para huir de las tempestades.








Remontamos los pozos de la conexión llevándonos la saca y cuerdas. En esta ocasión nos mojamos algo más. Parecía que llovía en el exterior.



Ya en Hormigas nos dirigimos al lugar donde se encontraba el otro grupo para ver qué tal les había ido.



Pero esta nueva historia queda para la siguiente entrada del blog porque no vamos a contar todo de una vez, que se hace muy pesado.