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Este blog esta dedicado a esos exploradores incansables que hacen de su deporte preferido una religión.

En su mayoría son escritos en primera persona contando su experiencia y sensaciones en la exploración de esta torca y principalmente las cavidades relacionadas con el Sistema Alto del Tejuelo.

Espero que disfrutéis de estas lecturas.

jueves, 9 de julio de 2015

C180

Labor encomiable la de estos chicos de Niphargus.

Brunete nos cuenta:

04-05/07/15

Bueno, pues después de unas cuantas entradas, después de la sarta de putaditas que hay que pasar para llegar, después de 4 metros de desobstrucción y después de ver las toneladas de paciencia que tienen l@scompañer@, este finde hemos pasado.

Empieza como siempre:

Llegamos el viernes por la noche, Arturo, Cris, Graci, Natan y yo (Brunete). Preparamos material, elegimos la estrategia y a la litera.

Hay que decir que comienza la Campaña y el albergue es un hervidero de gente pero a estas horas esta todo tranquilo.

Amanece un día soleado, y ya hay movimiento. Están David, Manu, Almu, Danone…

Nosotros nos vamos al repetidor, a bajar al valle y a subir a la dolina. Pero hoy es diferente. Sin prisa, todo más relajado pero también más fluido. En un periquete estamos en la estrechez. Hay más corriente que ningún día e incluso parece más amplia. Aquí abajo estamos Cris y yo. 

 
Arturo, Natan y Graci se han quedado más arriba cambiando una cuerda, para poder usarla luego.
Con un caramelo consigo pasar. Jajaja, nos vacila. Salgo a la cabecera de dos pozos paralelos. Bajo por el más cercano a mí. Es más corto de lo que imaginaba, pero en su base gana amplitud.
 

Nos volvemos a juntar los 5. En el lateral, hay un meandro bastante estrecho y desfondado, avanzo como puedo pero se convierte en impenetrable, queda descartado. En el suelo hay un pequeño sumidero, tiramos unas piedras, y parece que tira. Cris se pasa al pozo paralelo para ver si hay alguna continuación más cómoda, pero acaba ahí. Así que nos liamos a pegar mazazos y a quitar cascotes. Nuevamente es Cris quien baja la primera por esta estrechez, llega a una repisa, 14 metros más abajo, y nos dice que hay tema. Bajo yo y me gusta lo que veo, cambia completamente, ahora estamos en otro meandro bastante amplio, que desciende de forma vertiginosa, de paredes negras y lavadas, con corriente activa de agua. Esta morfología me resulta muy familiar, guiño, guiño.
 
Repisa de metro, rapel de 22 m. Otra repisa de metro y rapel de 10m. Repisa más amplia, un pasamanos y se acabo la cuerda. Me quedo en la cabecera de otro pozo, en el que tiro piedras y no parecen detenerse.
 
Como ya no podemos hacer nada nos vamos a la calle, son las 22:00, llevamos 12 horas de curro pero es como si hubieran pasado unos pocos minutos.
 
Creo que no somos conscientes de a donde hemos llegado.
 
Volvemos al albergue, donde hay un montón de gente, todos los que estaban por la mañana, los que han ido llegando por la tarde, Jorgito, Nines, Lorenzo, Rolo, Susana, Gorka, etc, etc, y donde nos esperan con una generosa parrillada. Cenamos, compartimos las aventuras del día, y pronto a dormir, que mañana hay que volver, a acabar con la topo.
 
Como lo prometido es deuda, el domingo entran Arturo, Natan y Graci a coger los datos que nos faltan. Amanece un día gris y lluvioso, cuesta arrancar pero merece la pena.
 
Cris y yo nos quedamos en la calle como apoyo exterior, después de unas pocas horas salen los compañeros, a quienes recibimos con un buen café caliente en la boca de la cueva, para subir los ánimos. Como ya he dicho es un día gris y lluvioso pero no consigue borrar la sonrisa de nuestras caras.
 
Volvemos al albergue y nos ponemos a meter datos bajo la atenta mirada de David que nos enseña algún truquillo de Vtopo.
 
Es tarde ya , y tenemos que volver a casa.
 

Resumiendo: la cavidad alcanza a día de hoy un desarrollo de 436 metros y una profundidad de 144 metros.

martes, 7 de julio de 2015

"One more thing", "Una cosa más"

Viernes 12 de junio de 2015

Una vez más me encontraba envuelto en la espiral de una exploración vertiginosa.

Salimos desde Madrid, atasco incluido y llegamos a casa de Antonio una hora más tarde de lo previsto. Dos horas después, aproximadamente, nos encontrábamos en Burgos para recoger a Tubi y, tras otras tantas más, llegamos al collado de la Espina. Nos cambiamos de ropa y envueltos en una ligera niebla que terminó empapándonos toda la indumentaria, comenzamos la marcha hacia los abismos de la Cantabria más profunda. Una hora y algún que otro resbalón nos llevó alcanzar la boca de entra. Otra hora más tarde estábamos en la base de los pozos. Inmediatamente se sucedieron los saludos entre sueños y pocas palabras. Al día siguiente había que madrugar.


Sábado 13 de junio de 2015

Me desperté muy temprano; la noche había sido movidita. Once personas en el vivac que van y vienen al servicio que se encuentra no muy lejos de donde estoy, no me permitieron descansar lo que habría querido. Por fortuna, en esta ocasión, los vientos me fueron favorables y alejaron de mí ese hedor nauseabundo que desprende con frecuencia el pozo de la mier … da.

Las 7:45 me senté y empecé a moverme. Como de costumbre, Piet comenzó también a desperezarse. En breve estuvimos todos despiertos y danzando. Algunos prepararon el agua caliente, otros buscaron el desayuno y otros, al servicio. Nos saludamos más tranquilamente y comenzamos a discernir sobre cómo se distribuirían los grupos y qué zonas se irían a explorar.

Alguien hizo un comentario sobre Hormiguero pero por fortuna, las palabras se las lleva el viento y algunos de nosotros silbamos disimulando.


Hormiguero: es el lugar que tenemos en exploración más alejado del vivac. Unas 4 ó 5 horas de llegada con subidas, bajadas, arrastradas, trepadas, mojadas etc, etc. Mejor sería para otra ocasión cuando ya no quedasen muchas incógnitas en la cueva o para cuando llegásemos a ella desde la Torca de las Hormigas, pensamos al unísono.

Al final decidimos ir todos al colector del Canto: unos a “One more thing”, otros a una incógnita en la parte media del Cañón de Poseidón y otros, a las gateras y laminadores que se encuentran pasado el famoso charco, a mano derecha.


En el grupo en el que estaba integrado íbamos Antonio, Jordi Carretero, Jordi Pérez, y Tubi.

Preparamos rápidamente el material para ser los primeros en partir ya que nuestro objetivo se encontraba en el lugar más lejano.

Antonio iba el primero y yo a continuación. Era la primera visita de Jordi P. por lo que fuimos relatándole todos los pormenores de las exploraciones: que si éste fue un paso que encontramos por casualidad, que si ésta es la galería del 77, que si por allí se iba a Duracell, que si ésta es la entrada al Salón del Haya, etc, etc…


En definitiva, el resumen del paseo hasta nuestro objetivo fue el siguiente: trepa, destrepa, camina, baja cuerda, destrepa, baja cuerda, destrepa, gatea, camina, destrepa, camina por el colector, mójate hasta los hue…vos, camina, destrepa, trepa, pasamanos, gatea, camina, trepa, mójate los pies, trepa, trepa, trepa, sube cuerda, gatea con barro, trepa y llega al inicio del pasamanos en “One More Thing”.



Antonio agarró los bártulos y comenzó el pasamanos. Tubi mientras tanto, le aseguraba y los demás mirábamos, hacíamos fotos y discerníamos sobre si continuaría o no. La situación no esta tan fácil como parecía. Entre tanto, me fui a dar una vuelta por la zona para ver las otras tres incógnitas cercanas. No se podía asegurar con certeza sus posibilidades por lo que se necesitaría de una escalada para su estudio.



Antonio siguió enfrascado en el pasamanos buscando la mejor jugada para tratar de colocar el menor número de anclajes pues ibamos muy precarios en este tema. Los Jordi´s y yo nos fuimos a una de las escaladas. Jordi P. se enfundó el traje de vaquero e intentó capturar una estalagmita que parecía estar siempre en movimiento y trepando y trepando, llegó casi a la parte más elevada. Sólo le faltaron 4 ó 5 metros y una instalación en fijo pero, como he comentado anteriormente, nos encontrábamos escasos de anclajes.

  


Estando los tres envueltos en estas tesituras, nos llegó la voz de Antonio. – Más madera, digo, más cuerda. Parecía que la cosa continuaba. Todos contentos nos dirigimos al lugar con las provisiones necesarias. El pasamanos, sin ser complicado, se las traía ya que estaba dispuesto de tal modo que iba aprovechando en lo posible los anclajes naturales que ofrecía la cueva. Una rampa embarrada y, cuando digo embarrada digo embarrada, nos llevó a la base de una importante fractura. En lo alto parecía que continuaba en las dos direcciones. Antonio, cómo no, se dio unos pasos sobre unos inestables bloques, que fue tirando para facilitar el camino. Mientras, iniciamos la topo. Una vez en la parte alta nos pudimos desplazar unos metros hacia el oeste. En este lugar se desobstruyó un pequeño paso que al final no condujo a ningún sitio. Lo más interesante estaba hacia el este. Con nuestras potentes frontales pudimos vislumbrar la continuación pero para ello era necesario otro pasamanos y una nueva trepada. Sin más posibilidades al menos por el momento, lanzamos finalmente un último punto de topo indicándonos 25 m.


En mi opinión el nombre de esta zona “viene como anillo al dedo” ya que hace mención a la frase que el fallecido Steve Jobs pronunciaba ante la presentación de los productos más revolucionarios de Apple “One morte thing” y esté es nuestro asunto, “Una cosa más”.




Como es obvio, tuvimos que dejar todo instalado para desvelar la nueva incógnita aparecida. El regreso,…, barro, barro y más barro. Como en principio disponíamos de algo de tiempo hicimos algunas fotos y limpiamos el material en las playas de arena que nos ofrecía el colector en algunas zonas del Cañón de Poseidón.

Pero llegados al paso del charco que te mojas hasta los hue…vos, tuvimos pequeñas dudas existenciales de cómo evitarlo, si por la gatera o por el Paso del Velcro. Al final nos decidimos por el del Velcro y,…, anda mira, éste es el afluente de la Galería Soria, anda mira, si por aquí se va al primer sitio por el que llegamos al colector, anda, si no sabemos regresar, anda, si éste pasamanos lo puse hace ya “chorrocientos años”. El caso es que al final dimos con la clave y conseguimos llegar al otro lado del charco sin mojarnos, todo sequitos y más cansados que al principio.


Finalmente llegamos al vivac tras media jornada de trabajo, es decir, “12 horas”

Domingo 14 de junio de 2015

Nos levantamos más o menos pronto y salimos al exterior Antonio, Tubi y yo.

El día era espectacular y tras alguna paradita para deshacerse de aquello que nos estorbaba tanto en cuerpo como en alma, llegamos a la furgo a punto de llover.


Lo siguiente, pues eso, ya se sabe lo que toca, viaje de unas cuantas horitas dando vueltas a lo acontecido: que si continuará o no continuará, etc, etc. Pero en mi humilde opinión, yo encuentro una fácil solución, aplicar la FÍSICA CUÁNTICA que en mi corto entender dice lo siguiente: La continuación puede existir o no porque nadie la ha visto. Si sólo pensar en ella introduce la posibilidad de su existencia no podemos descartar que ésta no exista. Pero como la teoría cuántica hasta la fecha siempre ha resultado positiva, si la aplicamos a esta incertidumbre es muy probable que se cumpla, he dicho.